MIS CABALLOS DE ENSILLAR....

"El Picante"

Sin lugar a dudas poder montar a caballo fue, para mi adolescencia con ciertas privaciones por los problemas físicos de salud que me tocaban vivir, el detonador de un sentimiento que hasta se me ocurre ancestral, que descansaba en mi espíritu nacional y mi genética paisana....

A los once años un desplazamiento de fémur de la cadera me privaba de la práctica de deportes, actividades físicas, y hasta de caminar por un largo tiempo..., luego de una operación realizada en Bs. As., y tras un par de años y algo más de inmovilidad absoluta, quedaba expuesto a cuidados permanentes no solo por la operación si no también, porque la demora que sufriera en la zona para solucionar ese problema izo que mi columna vertebral creciera desviada al igual que el nervio ciático.....

Ni bien tuve la oportunidad de recuperar el equilibrio, que también había perdido después de tanto tiempo sin caminar, y luego de largar las muletas, quise tener un caballo. Mi Padre y mi Madre, quienes me acompañaron en todo momento, mi Padre desde aquí y mi madre viviendo con migo en Bs. As. y padeciendo a un niño en esas condiciones, no querían que arriesgara tanto por el hecho de montar a caballo.

Pero..., "la sangre tira" y yo "lo llevaba en la sangre", diría Papá..., después de mucho andar en su búsqueda, al fin encontré El caballo. No estaba pretencioso en pelo, raza, ni porte, solo buscaba un caballo manso, confiable, de buena rienda y en lo posible equilibrado en su estructura general.

Un amigo del cual aprendí y aprendimos muchas cosas juntos, Don Luis Ángel Cueto "El Indio", me acercó la posibilidad que buscaba..., y allí estaba..., uno de sus caballos de ensillar..., el ballo de la foto...., El Picante....

Establecimos cerquita una comunicación pura, delicada, de respeto mutuo, aprendimos a cuidarnos juntos y creo que nos demostramos querernos en varias situaciones que nos tocaron vivir.

En aquella época no se veía mucha gente andando a caballo. Recuerdo que yo ensillaba temprano y salía disfrutando de un cigarro al tranquito lento..., hasta entrar en su galope, sereno..., ni corto, ni largo, ahí..., media rienda, como para irme tan lejos como la imaginación me llevaba..., porque sabe? la vida se ve de otra forma sobre el lomo de un caballo... (nada que ver esto con esos que se suben al caballo en otro sentido de la palabra).... en aquella época eran los comienzos del mateando con tiempo..., después de un tiempo de andar solo, me empecé a cruzar con otros montados y ya fuimos arrimándonos para distintas iniciativas...

Pero eso se lo cuento en la próxima.., Si no hubiera sido por vos Picante!!!, cuantas cosas hoy, no serían, para mí..., ya les contaré....

Les recuerdo que se están cargando fotos, algunas históricas, de fiestas camperas, jineteadas, encuentros, y demás, con el agregado de la cocina criolla, que junto con los otros espacios los están esperando a todos aquellos que quieran aportar algo a este blog...,

Los voy dejando amigos..., un costillar de vaca al asador me convoca al fogón para agasajar a la familia y amigos..., ¿Le conté que soy el mejor asador desde Chichinales a la Cordillera de los Andes y con alcance a 25 de Mayo?...¿no?... eso "es arena de otro costado" diría un paisano amigo....hasta la vuelta...